Sobre la Terapia Gestalt
SOBRE LA TERAPIA GESTALT
La Terapia Gestalt es
un enfoque psicoterapéutico que nació en los años 1940 de la mano del
psiquiatra Fritz Perls, y de su mujer Laura Perls. La Terapia
Gestalt como estilo terapéutico se nudrió de multiples fuentes,
originalmente del Psicoanálisis pues tanto Laura como Fritz Perls eran
psicoanalistas, para posteriormente incorporar elementos de otras culturas y
corrientes terapéuticas como el Zen oriental, la Filosofía
Existencialista de Kierkegaard, el Pensamiento Diferencial de Friedlander,
el Psicodrama de Jakob Levy Moreno y el Análisis del Carácter
de Wilhelm Reich, entre otras; conformando lo que finalmente llegaría a ser la
Terapia Gestalt.
La Terapia Gestalt se fundamenta
en tres principios básicos:
·
Enfoque terapéutico en el presente.
·
Toma de conciencia.
·
Responsabilidad personal.
Enfoque terapéutico en el presente
Por norma general la persona que
llega a terapia lo hace con algún asunto no zanjado de su
pasado; sin embargo su mente pocas veces se encuentra viviendo en el presente.
El consultante describe su malestar, haciendo referencia a una
situación dolorosa que ocurrió en el pasado y que le provocó un sufrimiento.
Debido a esta percepción de lo ocurrido, la persona tiene miedo que este
suceso vuelva a repetirse en el futuro. Podemos decir que el consultante salta del
pasado al futuro, sin percatarse de lo que está viviendo en el aquí y
ahora. Por este motivo las sesiones de Terapia Gestalt tienen
como objetivo que la persona dirija su atención al tiempo presente. Con
independencia de lo que pasase en el pasado, y los efectos que esto pudiese
tener en el futuro, el suceso le afecta en el presente. Por
tanto el momento actual es el único posible para que la persona puede
tomar las acciones necesarias para salir de su sufrimiento. En palabras del
propio Fritz Perls:
“ Si el paciente ha de cerrar
alguna vez el libro de sus problemas del pasado, lo hará en el presente. Pues
debe tomar conciencia que si sus problemas realmente son cosas del pasado, ya
no serían problemas y ciertamente no serían del presente”.
Toma de conciencia
El segundo principio regulador de
la Terapia Gestalt es la toma de conciencia, de hecho a la
Terapia Gestalt también se la denomina como “la terapia del darse cuenta”.
Entendemos como toma de conciencia el proceso de ampliación de nuestra
percepción respecto aquello que nos está pasando en el momento presente, ya sea
a nivel de pensamientos, de sensaciones, de emociones y de
sentimientos. Por norma general vivimos de forma automática, principalmente
desde la mente, mientras obviamos otras partes importantes de nuestro ser, como
el aspecto instintivo y el emocional. En la sesión de Terapia Gestalt se
trabaja con los tres centros de la persona; el mental, el emocional y el
instintivo, con el objetivo de que la persona encuentre
el equilibrio en su vida. Cuando la persona amplía su conciencia de
cómo se relaciona con él mismo y con el entorno, también es capaz de ver donde
se produce sus obstáculos que le impiden vivir de una forma plena. A partir de
esta toma de conciencia, la persona puede cambiar los patrones relacionales y
de conducta que hasta ese momento le generaban sufrimiento, por otros
patrones más saludables.
Responsabilidad personal
El tercero de los principios es
el de la responsabilidad personal. La Terapia Gestalt aboga por una
progresiva toma de responsabilidad de nuestra persona, de nuestra
vida y de nuestras acciones. Únicamente a partir de una actitud
responsable podemos adoptar un rol activo ante la vida, para así
vivir según nuestros valores y conseguir lograr aquellos objetivos que nos
hemos propuesto. Situarnos en una posición de víctima, con una actitud
pasiva, así como de frustración porqué las cosas no son como uno quiere, nos
conduce a un callejón sin salida, donde la autoestima y la seguridad
en nosotros mismos se ven dañadas.
Por el contrario, adoptar un rol
de responsabilidad nos sitúa en un rol enérgico ante la vida, en que tanto la
autoestima como la seguridad en nosotros mismos se va a ver
beneficiada. Las sesiones de Terapia Gestalt van encaminadas a que la persona
descubra cuáles son los valores que le guían en esta vida. El terapeuta Gestalt realiza una tarea de acompañamiento del cliente, para que de
forma progresiva la persona vaya conectando con la responsabilidad de aquella
vida que desea vivir, y así tome las acciones oportunas para conseguirlo. El
objetivo del proceso de terapia es que la persona se acepte a sí misma y se
sienta libre de vivir de una forma genuina y sincera consigo mismo.
A continuación os dejo con unas
palabras del propio Fritz Perls, que describen lo comentado en este artículo:
“Sé como tú eres, de manera
que puedas ver quién eres y cómo eres.
Deja por unos momentos lo que
debes hacer y descubre lo que realmente haces.
Arriesga un poco si puedes.
Siente tus propios sentimientos. Di tus propias palabras. Piensa tus propios
pensamientos.
Sé tu propio ser. Descubre.
Deja que el plan para ti surja
dentro de ti.”
F. Perls.


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